Tal como se
va desarrollando el proceso de preselección de autoridades al órgano judicial
todo apunta a que fracasará estrepitosamente, ya sea por lo pequeños o ya sea
por los grandes intereses que se juegan en dicha elección, los pequeños
intereses son los de cada candidato que se siente injustamente defenestrado de
esta primera etapa de revisión de su documentación y no es para menos, existen
algunos candidatos que en anteriores oportunidades fueron, no solamente
preseleccionados, sino elegidos magistrados y hoy son depurados por el
requisito de no hablar un idioma originario, (aunque dicho sea de paso, no creo
que ninguno de los que presentan el certificado de hablar un idioma, sepa realmente
hablar dicho idioma).
Por otra
parte, el ministro Lima ya anuncia el fracaso del proceso por falta de
candidatas mujeres en cinco departamentos y remarcaba que el ya había advertido
sobre este problema y señalaba “que ya había propuesto que debía ampliarse
el plazo para que se tengan más candidatas, porque ahora viene la etapa de
evaluación de las hojas de vida. uno conoce a los abogados y hay varias de las
candidatas que no van a pasar ese filtro” sin embargo, donde se mostraba
más contundente era a la hora de señalar que luego de la etapa de revisión de
las hojas de vida venía la etapa de examen de los postulantes y que en esa
etapa “debían tener al menos 130 puntos” y que auguraba que si las
postulantes no llegan a ese porcentaje estaríamos en serios problemas, no cabe
la menor duda que el ministro Lima tiene toda la razón, todo este proceso pende
de un hilo y no habrá uno que otro postulante perjudicado, comience a tomar las
medidas judiciales para impugnar dicho proceso antes lo tribunales prorrogados
que ni cortos ni perezosos utilizaran cualquier escusa para paralizar y hacer
fracasar este proceso y en ese momento se juntarán los grandes intereses del
gobierno que quiere mantener a los prorrogados el mayor tiempo posible.
La
posibilidad de declarar desierta la convocatoria de elecciones judiciales no es
remota, ni descabellada, es lo más real y ajustada a derecho, lamentablemente
la propia Ley Transitoria para las Elecciones Judiciales 2024, en su artículo
38 señala que “En el caso que el número de postulantes en relación a cada
Tribunal y Consejo de la Magistratura sea insuficiente para llevar adelante una
elección competitiva o para cumplir con las exigencias constitucionales de
género y plurinacionalidad, la Asamblea Legislativa Plurinacional, declarará
desierta la convocatoria, ... En el caso de declararse desierta la Convocatoria
del Proceso de preselección para alguna de las cuatro instituciones objeto de
esta Ley, la Asamblea Legislativa Plurinacional convocará nuevamente al proceso
de preselección que corresponda”.
El fracaso
del diseño constitucional de la preselección en la Asamblea Legislativa y la
elección por voto popular, no puede ser más evidente, pero el peligro que se
avizora es que este fracaso se traslade a las elecciones nacionales, la
supuesta división y pelea por la sigla del MAS, puede arrastrar al conjunto del
proceso electoral, los tiempos electorales tanto de la elecciones judiciales
como de las elecciones presidenciales tienden a entre mezclarse, ya que debemos
recordar que las elecciones presidenciales empiezan por las elecciones
primarias que de acuerdo a las autoridades electorales deberían realizarse a
finales de este año, pero que si se retrasarán las elecciones judiciales, sería
casi imposible hacer dos actos electorales al mismo tiempo por lo que muchos
ven la posibilidad de sacrificar las elecciones primarias previstas en la ley
de partidos políticos.
Comunidad
Ciudadana y CREEMOS, tienen dos caminos, dejar que los acontecimientos se
precipiten y que el gobierno asuma las consecuencias de este fracaso o llegar
algún tipo de negociación con el gobierno que permita la gobierno salvar los
muebles de lo que queda de este proceso de preselección y elección de
magistrados a cambio de aprobar su iniciativa de elecciones primarias abiertas,
simultaneas, obligatorias y competitivas, haciéndole ver las ventajas que dicha
iniciativa tendría para el propio gobierno.
Son en estos
momentos en los que Comunidad Ciudadana y CREEMOS, deben mostrar que saben
negociar estratégicamente, es en estos momentos en los que se debe recordar a
Weber que nos enseña que hay una ética de la convicción y una ética de la
responsabilidad, por lo que sería deseable que asuman esa ética de la
responsabilidad sin complejos.
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