Como es de conocimiento
público, en la conformación de la mesa directiva de la Cámara de Senadores,
Comunidad Ciudadana (CC), CREEMOS presentaron una agenda legislativa de nueve
puntos tanto a la bancada oficialista, como al ala evista del MAS como
requisito previo a quien quisiera obtener sus votos para elegir al presidente y
la directiva de dicha cámara.
El ala evista
del MAS, acepto dicha agenda legislativa y se procedió a la elección de su
presidente Andrónico Rodríguez y su directiva, previa la firma formal de dicha
agenda.
La reacción
ante dicho acuerdo no se dejó esperar, los primeros en protestar contra dicho
convenio fueron los personeros del gobierno, que señalaron que se habrían
cruzado ríos de sangre[i],
ya que dicho acuerdo estaba por encima de las muertes de Sacaba y Senkata,
ocurridas en el gobierno de Jeanine Áñez, que se estaba blanqueando el golpe de
Estado de 2019 y que tenía la clara intención de desestabilizar al gobierno
para forzar su renuncia.
Por otra
parte, líderes y militantes de otras tiendas políticas, agrupaciones ciudadanas
y militantes de los propios partidos firmantes del acuerdo, se sumaron a las
críticas del oficialismo y calificaron como un convenio para obtener pegas en
el senado o que era una alianza entre las extremas derechas e izquierdas, etc.
Pero lo
sorprendente de todo esto fueron las declaraciones que hizo a la prensa el
presidente del senado Andrónico Rodríguez, que señaló que dicho documento
firmado por su persona no es un pacto o convenio y que lo único que hizo es
aceptar una agenda legislativa, que tiene que ser discutida, como cualquier
otro documento que llega al senado, hecho que fue desmentido por la senadora de
CREEMOS Centa Rek, que refutó las declaraciones de Rodríguez y señaló que “se
trata de una agenda que está hecha con base a los pedidos y a las demandas de
la ciudadanía, se lo presentamos a todos los legisladores del MAS y los que
aceptaron la agenda fue el ala evista, que impulsaba a Andrónico Rodríguez y no
así el ala de Arce Catacora que la rechazo totalmente”.
La iniciativa
de CC y CREEMOS es digna de elogiarse ya que haciendo una clara lectura del
momento político por el que atraviesa el MAS plantea el tratamiento de los
temas más urgentes que interesan al país, como el tema de las interpelaciones y
censuras a los ministros de Estado, una ley que garantice la no prorroga de los
actuales magistrados del poder judicial hasta la realización de nuevas
elecciones o reforma constitucional, una ley que modifique las elecciones
primarias cerradas que tenemos en la actualidad por otra de elecciones
primarias y abiertas, simultáneas y obligatorias y su respectivo cronograma de
cumplimiento, una ley para implementar un nuevo padrón electoral, institucionalización
del Tribunal Supremo Electoral y la implementación del conteo rápido a partir
de las elecciones del 2025 y su respectivo cronograma, una ley de la aplicación
de los resultados del censo, la revisión de las leyes incendiarias, el respeto
del debido proceso para presos políticos y la restitución de los 2/3 en el
reglamento de la Cámara de diputados y el manejo coordinado y respetuoso por
parte de la presidencia del senado de los temas organizativos y operativos.
Al parecer,
los casi 18 años del gobierno autoritario del MAS ha hecho olvidar a muchos
líderes de oposición que la democracia es ante todo diálogo y acuerdos para el
funcionamiento de la sociedad en un clima de paz y armonía, que la
conflictividad social se resuelve por la vía de acuerdos y pactos, muchas veces
complicados y que comprometen convicciones en aras de la responsabilidad
estatal. Lo que han hecho CC y CREEMOS es asumir responsablemente los temas más
espinosos y ofrecer sus votos a cambio de que quien los necesite asuma dichos
temas como propios.
Sin embargo,
un tema que no podemos dejar de considerar es la actitud de Andrónico Rodríguez,
que la consideramos indecente, cínica e inmoral, porque en la carta que CC y
CREEMOS presentan a los senadores, se señala clara y textualmente lo siguiente:
“Solamente la aceptación de esta propuesta programática vinculada a los más
altos intereses de la patria, justificará nuestra confianza a través del voto
por una Directiva que asuma como propio este programa de acción legislativa, lo
que de hecho será un compromiso con el país para su fiel y leal cumplimiento”
de manera que nadie y mucho menos el beneficiario de los votos de CC y CREEMOS
puede desmarcarse del compromiso asumido públicamente y que lleva su propia
firma.
[i] (En clara alusión al acuerdo que, en 1989, firmaron Hugo Banzer Suarez
y Jaime Paz Zamora, para nombrar presidente a este último)
Comentarios
Publicar un comentario