En los últimos tiempos la llamada “Ley de compra de oro
destinado al fortalecimiento de las reservas internacionales”, ha generado una
infinidad de debates, impases y posicionamientos sobre su importancia o sobre
su pertinencia. El discurso del gobierno ha estado centrado en que la compra de
oro por parte del Banco Central de Bolivia (BCB) estaría destinada a fortalecer
las reservas internacionales y aunque no se habla de su venta, en el artículo 9
de la ley se utiliza el término de “transformar y convertirlas en divisas” lo
que en los hechos es establecer su venta.
Revisando la Ley del BCB podemos observar que no existe
ningún impedimento para que el BCB compre oro de cualquier empresa o ciudadanos,
ni obligue al BCB a comprar oro de buena ley o en lingotes o de cualquier otra
cualidad, de acuerdo al artículo 14º.- El BCB velará por el fortalecimiento
de las Reservas Internacionales de manera que permitan el normal funcionamiento
de los pagos internacionales de Bolivia, asimismo el artículo 15 de la propia
ley del BCB señala que las reservas de internacionales están compuestas por el oro físico, divisas, títulos letras, y otros,
en el artículo 16 se señala que: “El BCB administrará y manejará sus Reservas
Internacionales, pudiendo invertirlas y depositarlas en custodia, así como
disponer y pignorar las mismas, de la manera que considere más apropiada para
el cumplimiento de su objeto y de sus funciones … En caso de la pignoración del oro ésta deberá
contar con aprobación Legislativa” finalmente de acuerdo a su Reglamento
para la administración de reservas internacionales R.D N° 022/2022 en su
artículo19 se encuentra la compra venta de activos, título y valores y el oro
físico es parte de los activos de las reservas internacionales del BCB.
La única limitación que tiene el oro es que no puede ser
pignorada sin autorización Legislativa, es decir que para empeñar el oro se
necesita autorización expresa por ley.
Entonces si la normativa del BCB le faculta comprar y
vender oro en la manera que considere más conveniente, surge la ineludible
pregunta ¿para que una Ley de compra y venta del Oro?
La única respuesta posible es que el objetivo de la ley
del oro es liberar del pago de impuestos a los vendedores de oro, es decir el
único objetivo de la ley del oro es establecer un privilegio que ningún otro
sector económico del país tiene, porque si bien es cierto el BCB puede comprar
y vender oro, lo que no puede hacer, es liberar el pago de impuestos.
Este hecho de liberar a los productores de oro del pago
de impuestos no es nuevo, la ley 175 de 11 de octubre de 2011, tenía la misma
intención, solamente que esa estaba restringida a la COMIBOL y las cooperativas
mineras, a quienes se les liberaba del pago de impuestos a costa del BCB, así
el Artículo 2 de dicha ley 175 señalaba: “El BCB pagará por la compra de oro
el precio determinado en base a la cotización internacional de este metal, menos
las deducciones que correspondan, a cuyo importe se le aplicará la tasa
efectiva del Impuesto al Valor Agregado – IVA, que finalmente será asumido por
el Banco Central de Bolivia – BCB.
En caso en que el precio
determinado como efecto de la aplicación del Impuesto al Valor Agregado – IVA,
sea superior a la cotización internacional del oro, se autoriza al Banco
Central de Bolivia – BCB a asumir este costo”. Evidentemente este
privilegio de los cooperativistas era descarado y gravoso para el BCB.
Al parecer, la falta de dólares está siendo aprovechado
por algunos sectores, para imponer una ley que tiene como único objetivo
liberarlos del pago de impuestos, el resto de los aspectos como “Se autoriza al BCB comprar oro como un
participante más en el mercado interno” o “conforme a las prácticas internacionales de oro responsable” o “destinadas exclusivamente a incrementar
las Reservas Internacionales” son una cortina de humo que haga más
digerible tan injusto privilegio.
Muchos de los analistas señalan que un control del
contrabando del oro es prácticamente imposible. Probablemente cuando se trata
de un micro contrabando de gramos de oro sea imposible su control, sin embargo,
en Bolivia se exportan aproximadamente 60 toneladas de oro, los grandes
productores la única forma que tienen de eludir los controles es corrompiendo a
funcionarios o pagar impuestos.
La constitución establece que todos somos iguales ante la
ley. Esta liberación es una discriminación odiosa, que beneficia solamente a
unos pocos. Si los productores de oro no están dispuestos a pagar impuestos,
que el gobierno tampoco este dispuesto a otorgarles las concesiones, en este
punto debemos ser claros o pagamos todos impuestos o no paga nadie.
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