La votación
de la senadora Silvia Salame el pasado 2 de junio en la sesión de interpelación
del ministro de justicia Iván Lima, no ha dejado indiferente a nadie, no
solamente Comunidad Ciudadana (CC) se ha sentido afectada, sino miles de
bolivianos que desean una conducta honorable de sus representantes.
El hecho de
que la senadora Salame hubiera explicado su posición de no censurar al ministro
Lima en la reunión de bancada de CC, es parte de la libertad de expresión que
tienen todos los ciudadanos, sin embargo, ante la posición mayoritaria de CC lo
correcto era habilitar a su suplente y abstenerse de ir a votar al pleno
camaral.
La senadora
confunde libertad de pensamiento y expresión con disciplina del voto, dos
aspectos totalmente diferentes, los primeros son derechos individuales que
pertenecen a la senadora, de hecho, que se sepa, nadie le ha coartado esos
derechos que invoca, en cambio el segundo es un derecho colectivo, que
pertenece al partido, en este caso a la alianza de CC tal como lo establece el
artículo 39 de la Ley de Organizaciones Políticas que señala que “Todo espacio
de representación electivo en los órganos deliberativos de los diferentes
niveles del Estado Plurinacional de Bolivia, exceptuando a las autonomías
indígena originaria campesina, corresponde a la organización política que lo
ganó en elecciones, sola o en alianza …” por esta razón la senadora no podía
votar de manera diferente a la voluntad de CC definida en reunión de bancada,
esa es una falta gravisima que podría dar pie a un proceso por transfugio
político.
La senadora
Salame es representante de miles de ciudadanos chuquisaqueños que votaron por
ella y por CC confiando que desde el senado luche por el fortalecimiento de los
derechos humanos y la defensa de la democracia y por supuesto confiando en que
censuraría conductas como la del ministro Lima que poco o nada ha hecho en
favor de la independencia del órgano judicial respecto del órgano ejecutivo, que
poco o nada ha hecho por la reforma judicial que con bombo y platillos anunció
al país, que poco o nada ha hecho porque la convocatoria de las elecciones
judiciales mejoren.
Las conductas
poco éticas de muchos representantes nacionales no son nuevas, siempre han
existido, sin embargo, eran escasas y no era raro ver que muchos de los que
incurrieron en dichas faltas tenían la dignidad de renunciar y hacer mutis por
el foro. Cosa distinta pasa ahora, desde que el MAS asumió el gobierno la ética
de muchos políticos se ha corroído de una manera dramática, el transfugio de
varios diputados y senadores de los partidos de oposición hacia el MAS ha sido
una constante y lamentablemente no han sido sancionados como mandan las leyes.
En otros
países la disciplina del voto esta sancionada en cualquier tipo de organización
política, un caso muy parecido, es el caso del actual presidente de España,
Pedro Sánchez, que en 2016 se opuso a la decisión de su partido de abstenerse
para facilitar la investidura del ex presidente Mariano Rajoy, en esas
circunstancia Sánchez prefirió renunciar a su acta de diputado antes que
desobedecer la voluntad de su partido, prefirió dar un paso a un costado antes
que traicionar a sus votantes y militantes, manteniéndose firme en sus
convicciones, en una muestra de coherencia ética y política intachable.
Comunidad
Ciudadana mediante una carta dirigida a la senadora le recuerda que la
interpelación no solamente estaba referida al tema de las elecciones
judiciales, sino también a la vulneración de los derechos y garantías de los
procesados y perseguidos políticos. Enumera una a una las declaraciones
publicas de la senadora en las que justifica su decisión de votar en contra de
la censura, entre las que se destaca que el fundamento principal es el derecho
a la libertad de pensamiento y de expresión y que no es parte de CC. En la
parte final de la misiva CC le comunica que respeta la voluntad política de la
senadora y considera que sus actuaciones tanto dentro como fuera de la Asamblea
Legislativa Plurinacional, son ajenas a CC.
La respuesta
de CC parece muy tibia ante una falta tan grave, creo que debería haberse
solicitado la renuncia de la senadora y en caso de no renunciar debería
iniciarse un proceso de transfugio, tal como manda la ley.
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